Era una capa tan negra como la noche, que cubría tu ser, bajo las sombras unos ojos rojos como la sangre que corre por mis venas, una brisa fría, helada, que logra que mi piel se estremezca, algo está pasando, tomas entre tus manos una copa de vino, bebes hasta la última boca, tus ojos no dejan de mirarme, veo en tus ojos algo que me llena de temor, no hay ruido alguno, ese silencio embarga mi corazón, solo siento su palpitar, tus ojos penetran mi mirada, no sé qué es lo que planeas hacer, tus manos son fuego tocando mi piel, siento como si me arrebataras la vida a cada suspiro, la sangre emana a través de mis ojos, estas acabando con esta vida llena de sufrimientos.
¿Que es lo que intentas? Descubres tu rostro, dejas ver que es lo que hay detrás de la penumbra, y me pides que te de una razón para dejarme con vida, una mirada vacía es lo que deja tu petición, se detiene el dolor, y lo único que pasa por mi mente es... ¿Que es lo que me retiene aquí? Siento estar sola a cada segundo, mis mi huesos triturados no duelen, solo siento un vacio que me asfixia, me lanzas al vacio, la soledad se respira, el silencio cubre la noche, la luna se torna roja, vuelves y te quedas inerte, la mortandad de tu silencio me amenaza, veo brillar algo en la umbría. ¿Es acaso la espada negra que designa, cuando llega el momento de la muerte de un maldito? ¿Deseas terminar con esta vida afligida?
Desenvainas tu espada, la muestras a mis ojos, presiento que mi fin a llegado, tomo la espada con fuerza entre mis manos, es tan fría como el invierno más cruel, he decidido acabar con mi vida, esta dicho, no hay más que hacer, poco a poco la acerco a mi pecho, colocada entre mis senos, es el punto sin regreso, te acercas y tomas mi puño sobre aquel filoso acero, el viento corre entre los arboles sin vida, no siento más que miedo...

! ¡Basta de miedo! Maldito seas, grito con fuerza, y atravieso cada hueso que aun se encontraba intacto, siento como perfora mis órganos, como fluye la sangre atrapada dentro de mí, es cálido, siento como poco a poco me voy durmiendo, pero por que demonios no existe dolor, por que tanta tranquilidad, acaso no vale la pena mi muerte, o simplemente es tan inútil mi existencia, cierro los ojos, deja de latir mi corazón.
Te alejas caballero de armadura negra como la noche, con ojos tan rojos, como las llamas del infierno, y con una voz tan cálida, como la noche entre los brazos de un maravilloso amante...
Despierto, pero todo fue un sueño, al cual solo temí por un momento, estoy en mi pocilga. ¿Pero que es lo que pasa aquí? Mie cuerpo desnudo bañado en sangre, una cicatriz que atraviesa mi pecho, parece ser de mucho tiempo atrás, regreso al lugar de mi sueño, donde sentí morir, donde se me escapaba la vida...
En medio de las sombras, logro observar un brillo negro, es aquella espada que me habría quitado la vida, aquella que decidió mi muerte. Perdono mi deceso, o simplemente compasión, cada noche, sueño que muero, sueño con tus ojos, como destrozabas mi cuerpo, pero no te aborrezco...
Así que seguiré esperando, a que regreses por la espada designio de muerte, y regreses por la vida que olvidaste llevar...

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