Las circunstancias y la falta de madurez en nuestra
juventud, no me permitieron ser quien necesitabas en ese momento, al igual que
tú, no eras la persona que necesitabas ser, el tiempo y la distancia separaron
nuestros caminos, vivimos como si jamás nos hubiéramos conocido, yo no marque
tu vida, pero tu si marcaste la mía, te convertiste es algo inalcanzable, en un
sueño, a pesar de que estabas al otro lado de tu mundo, siempre te encontraba
en mis recuerdos, siempre estaba ahí tu voz y tu sonrisa.
Te fuiste de mi sin pensar en lo mucho que te necesitaba, y
no para amarte, ni para adorarte, te necesitaba para confiar, reír y vivir
aventuras, que aunque cada vez fueran más maduras, guardaba en ellas recuerdos
de tu compañía, tu calidez, y mi yo verdadero, ese ser libre que podía ser solo
contigo, porque a pesar del tiempo, sigues conociéndome como nadie, sigo
teniendo esa sonrisa que solo tu provocabas, pero hay que dejar algo muy claro,
no me mal entiendas, pero nunca te he amado.
No pretendo ocultar un sentimiento, porque todos los que
tengo por ti te los he mostrado, simplemente no te amo, y no quiero hacerlo,
porque si lo hago, corro el riesgo de que rompas mi corazón, siéndote sincera,
a estas alturas del camino no te quiero para mí ni conmigo. Y ahora, que
estamos juntos en la cama, no te amo, solo disfruto de lo que lo que me das
carnalmente, de tu compañía y de las sonrisas que me das, ya no eres un sueño,
te he podido tocar y besar.
No puedo negar que me haces suspirar, que tu recuerdo me hace
sonreír, pero pongámoslo en claro, lo que deseo son tus caricias, y escuchar tu
voz. Esa voz tan tranquilizadora, esa voz tan familiar, logras hacer que olvide
el mundo por una noche, que olvide aquello que me aqueja.
Sé que todo lo que dice esta carta, suena a amor, pero no lo
es, solo es la vida de una amistad a distancia, que de repente cruzo sus
caminos nuevamente, y que en algún momento volverán a separarse, que volveremos
a ser amigos desconocidos, que ocasionalmente se dirán hola, cuando nos encontremos
en la calle, desde la oscuridad veré como logras tus sueños, y como poco a poco
te alejas más.
Está bien, ya fuiste mío, me has dejado recuerdos que
añorare el resto de lo que me queda de vida, solo recuerda que en mi tienes una
amiga, una confidente y hasta una amante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario